Nada es gratis en esta vida, ni internet, por mucho que navegemos en la red y accedamos a páginas sin coste alguno. A pesar de que las redes sociales aparentar ser servicios gratuitos al usuario, he de decir que no lo son. Con la pornografía online pasa lo mismo, esta envió a la historia de la memoria la factura asociada al contenido erótico, pero con un disparatado coste en términos de privacidad,cada vídeo porn reproducido en la web, abastece de datos a sus proveedores.

Pornhub es la reina de la pornografía en internet, no solo por el sitio que lleva su nombre, sino por la red de webs que alberga, a su vez agrupa grandes referencias como youporn y redtube, este impero es visitdo por más de 125 millones de personas diariamente, de las cuales 100 millones acceden directamente a porhnub.

La dirección IP, la ubicación, las cookies , hora y duración de la visita y el tipo de software y hardware, utilizados para acceder a los sitios, son de donde recogen los datos estas páginas webs, además de saber los tipos de busqueda que hace el usuario o los tipos de vídeos que ven.

Al igual que Netflix toma las decisiones sobre las inversiones que hace para producir contenido después de recopilar la información recibida sobre sus usuarios, con la pornografía pasa algo similar.

Las páginas de pornografía no hacen nada que otros tipos de webs no hagan, pero si es de tener en cuenta que, los datos con los que trabajan son mucho más sensibles y privados que por ejemplo los de Netflix.